Vivimos en una realidad social en la que predomina la sensación de riesgo, de descontrol, de vulnerabilidades crecientes. Y al mismo tiempo tenemos la sensación de que no controlamos nada, que nos enfrentamos solos a esa exagerada fluidez de relaciones, trabajos y lazos emotivos. Si somos más frágiles, pueden pensar algunos, al menos tenemos nuevas oportunidades para modelarnos a nuestro antojo y poder enfrentarnos mejor equipados a ese nuevo contexto en el que cada cual es básicamente lo que aparenta y lo que muestra, más que de dónde viene y con quién transita.
Los costes emocionales del nuevo individualismo. Joan Subirats, en la edición de Cataluña de El País de hoy.
1 respuesta por ahora... ↓
1 Lull // Feb 6, 2007 at 8:01 pm
Hey, perdona que te moleste, pero navegando he encontrado tu blog y he visto que eres fotografo… de moda, ¿puede ser?
Veras, es que me interesa saber cosas sobre esa profesion y ando un poco perdida T_T
¿Te importaria mandarme un e-mail hablandome un poco sobre el tema?
Saludos y gracias!! :D
Leave a Comment