Hay inagotables razones para deprimirse mirando alrededor.
Mientras casi la totalidad de la gente de nuestra especie vive peor que mal… destrozamos el planeta y nos matamos unos a otros por cualquier tontería. Es bastante normal, por tanto, que lleve toda la vida enfadado.
Cualquier sensibilidad mediana flaquea leyendo el periódico, no puede comer viendo las noticias y es incapaz de soportar un paseo por los suburbios. Era de lo más lógico que durante todos estos años, insultara a los políticos, llamara fascistas a mis compañeros de trabajo, y discutiera con mis mejores amigos.
Marginado entre los marginales he terminado cansado. Cansado de decir no, de negarme a sonreír, de pelearme con todos los amigos de todas mis novias… Cansado, cansado, cansado.
Ahora, busco.
0 respuestas por ahora... ↓
No hay ningún comentario por ahora. Escribe tú el primero.
Leave a Comment