Hay magníficas filmografías nacidas de la inspiración de un fotógrafo, y parece que también grandes fotógrafos han decidido convertirse en lo que ahora son tras ver una película. “Saiu dali tonto, abalroado, chamado” (salí de allí tonto, arrollado, cautivado). La película era Hadaka no shima de Kaneto Shindo, y el chiquillo que decía esto, el fotógrafo brasileño Araquém Alcantara. Desde ese día comienza una historia en la que se mezclan la fotografía con la curiosidad, el compromiso social y el amor por la naturaleza.
Su web esta sobriamente construida en flash y las fotografías son más que recomendables.
Me gusta ir señalando este diálogo inesperado entre oriente y occidente en las historias de muchos creadores contemporáneos. Hace unos días hablé también sobre la relación entre el cineasta Kar Wai Wong y el escritor Manuel Puig.
coleccionador de mundos
5 Enero 2005
Tags:
0 respuestas por ahora... ↓
No hay ningún comentario por ahora. Escribe tú el primero.
Leave a Comment