En Westminster, con el mismo pelo horrible, pero estrenando sudadera.
Ó mágoa revisitada, Lisboa de outrora de hoje!
Nada me dais, nada me tirais, nada sois que eu me sinta.
Deixem-me em paz! Não tardo, que eu nunca tardo…
E enquanto tarda o Abismo e o Silêncio quero estar sozinho!Lisbon Revisited, l923
Álvaro de Campos (F. Pessoa)
En el avión que el pasado sábado nos trajo a Londres conocimos a Paula Cox, una artista que vive entre Brighton y Barcelona.
Cuando abrió su PowerBook para revisar algunas de sus fotos no pude evitar comenzar a hablar con ella. Ha estado en Palestina, en Colombia… trabajando principalmente con mujeres. Retratando la vida cotidiana, y la dignidad, de comunidades de las que sólo nos llegan malas noticias.
Me provocó una sana envidia, fue un encuentro providencial… en este momento en el que me estoy replanteando mi yo fotográfico.
Terminamos hablando de Londres… y de esa sensación… “la segunda lectura”, el Londres revisitado, revivido…
Había vuelto otras veces a Londres pero ninguna como ésta ha tenido tanto sentido para mí.
Con Tatel han cambiado muchas cosas de mi vida, y aunque muchas tengan poco que ver con ella, es la persona que ha estado a mi lado y quería que su nombre apareciera mezclado en todo esto. Hay un nuevo Tomy y me apetecía verlo en Londres… solo… como viene siendo habitual en él… pero también de la mano de Tatel.
Londres de mi alma que siempre me atemorizaste. Londres, Londra, London, todos los idiomas en los que yo te he dicho… creyendo saber lo que decía… un espacio que intuía pero no llegaba a tocar del todo… esa ciudad cool que respiraba fuera de la cafetería en la que yo trabajaba.
Londres, era ruido… Greenford, un lugar en medio de la nada al que se llegaba con la Central Line… (hasta que se estropeo), una mudanza con un coche alquilado y la extraña sensación dar vueltas por los suburbios. Covent Garden, Carnaby y la intuición de que se podía vivir de otra forma. La vez que me dormí en un tren… Luton pero más alla y más aca del aeropuerto: el Luton Mela, mi Landlord y su marihuana. Bethnal Green todo ese Este emergente que me fascinaba. Las putas del Cargo. Paseos por los Docklands con la Lomo en el bolsillo. Earls Court y rodalies, todo lleno de kiwis hasta Wimbledon. Strand y los trajes de la esquina del Savoy. El hummus del Sainsbury, una pinta de leche, half pint of lager… can I have a latte please.. Manor House, un accidente de coche… el robo de todas mis fotos, de mis cámaras, de mi portatil… viajes a Barcelona con las costillas quebradas.
Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras.
Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente.
Que tú me entendieras a mí sin palabras
como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde.(…)
Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas
y llorar en sus calles oscuras sintiéndote débil,
y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros,
y sentirte hecho de aire y de nube y de hierba muy verde…Respuesta. Alegría, 1947
José Hierro
…tengo que escribir el presente.
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